Sobre mí

Soy Olmo Axayacatl Bastida Cañada.

Ayudo a ingenieros agrónomos con 3-7 años de experiencia, que sienten que ya saben mucho técnicamente pero que no los reconocen ni les dan más responsabilidades.

Los ayudo a comunicar mejor su valor, ganar visibilidad dentro de su organización y dar el salto a puestos de decisión. El agro avanza cuando su gente también avanza.

Certificado del estándar de competencia laboral EC0217.01 del CONOCER
Certificado del estándar de competencia laboral EC0217.01 del CONOCER
Certificado del estándar de competencia laboral EC0301 del CONOCER
Certificado del estándar de competencia laboral EC0301 del CONOCER

Estudié la carrera de ingeniería mecánica agrícola y la maestría en ciencias en horticultura, en la Universidad Autónoma Chapingo. Posteriormente me especialicé con un diplomado en producción en invernaderos y con un diplomado en producción de berries.

Dentro de la agroindustria he trabajado en las áreas de producción, marketing y ventas, tanto en empresas como autoempleado. Sin embargo, desde muy temprano en mi carrera comprendí la importancia que tienen las habilidades humanas para impulsar a las habilidades técnicas.

Tengo 16 años de experiencia en comunicación y capacitación agrícola, y soy capacitador certificado por SEP-CONOCER. A través de Agricultura Profesional ofrezco capacitaciones presenciales y virtuales para empresas del agro que necesitan que sus equipos de trabajo mejoren

Lo que me hace único es mi mezcla de habilidades técnicas y humanas, estando en el punto exacto para entender ambos mundos. Conozco bien los retos que afrontan los profesionales técnicos, porque durante años fueron mi pan de cada día. Es por ello que estoy convencido que puedo aportar.

Mi misión es resolver el estancamiento del talento técnico que requiere habilidades específicas para pasar de solo ejecutar a decidir.


¿Por qué habilidades humanas?

Durante años trabajé en empresas agrícolas, creyendo que el que más sabía era el que más debía avanzar. Pero con el tiempo vi cómo personas con menos herramientas (conocimientos, habilidades y experiencias) llegaban a puestos de liderazgo, y eso me frustró.

Viví así hasta que mi curiosidad fue mayor que mi frustración; entonces empecé a observar. Y descubrí algo que nadie me había dicho: quienes resuelven y quienes deciden viven en mundos distintos.

Dicho en otras palabras… Las habilidades que te hacen ser un excelente ejecutor, no son las mismas que se requieren para liderar dentro de una empresa. Esta es la razón por la cual perfiles técnicos altamente capacitados no logran ascender en el organigrama, y porque, incluso cuando lo hacen, dejan de disfrutar su trabajo, aunque ganen mejor.

Y como estuve años analizando ese punto intermedio entre lo técnico y lo estratégico, entendí que el problema no lo que sabes hacer, sino cómo te perciben quienes tienen poder de decisión.