Sobre mí

Soy Olmo Axayacatl Bastida Cañada y ayudo a profesionales agrícolas a convertirse en francotiradores de la comunicación, para que cada palabra dé justo en el blanco.

Fui de los mejores promedios de mi carrera. No el mejor, pero quedé bastante arriba en la lista. Por lo que el cerebro me hizo cortocircuito cuando una vez terminada la carrera, uno de mis excompañeros, de los peores promedios y al que le decíamos “El Meteorito”, porque solo se le veía de vez en cuando, fue el primero que consiguió trabajo. Un buen trabajo en una gran empresa. ¡El primero de toda la generación!

Nunca pensé que yo sería el primero en conseguir trabajo, pero curiosamente sí pensaba que alguno de los tres mejores promedios encontraría una buena empresa de inmediato. Y mi cerebro siguió haciendo cortocircuito cuando pasaba el tiempo y ninguno lo lograba.

¿Acaso el mundo laboral funcionaba de una forma distinta al mundo académico? La pregunta me empezó a dar vueltas en la cabeza, ferozmente, cual policía queriendo mordida. Pero yo no tenía respuesta.

Y yo no tenía respuesta en ese momento, porque dejé que el sistema me cableara de la forma en la que casi todos están cableados: “Esfuérzate en la escuela, esfuérzate en el trabajo, esfuérzate en la vida, y te irá bien”. Aunque rápidamente empecé a ver que esto no se cumplía para muchas personas, y ahí se me encendieron las alarmas.

Como soy obsesivo, cuando algo me interesa, me clavo en ello. Yo quería saber lo que mi excompañero tenía que el resto no teníamos. Respuesta corta: Tenía la capacidad de conectar con las personas; una enorme capacidad para hacerlo. Lo concluí después de algún tiempo diseccionando el tema. Cuando no asistía a clases (y esto lo supe muchos años después, cuando él me lo contó), estaba tratando de vender cosas y hacer negocios, por aquí y por allá. Así desarrolló habilidades de comunicación, venta, negociación, persuasión, etc.

¡Bendita la hora en la que me di cuenta! Porque yo también era muy bueno para eso, para comunicar y conectar. Pero durante toda la carrera y la maestría lo dejé de lado. Se me hacía tan fácil que no le daba importancia.

Te cuento esto porque la comunicación es la habilidad que me ha permitido conectar con personas diversas, y trabajar en educación y agricultura; en producción, marketing y ventas; en empresas y por cuenta propia; como especialista en marketing digital y creador de contenidos digitales (en lo que soy autodidacta con 16 años de experiencia); y ahora como capacitador en habilidades humanas (eh, que tengo dos certificaciones del CONOCER y voy por otras dos).

De hecho, y como paréntesis, tú también eres bueno para muchas cosas, que das por hechas y que crees que todo el mundo sabe y puede hacer. Pero no es así. Ventajas competitivas las llaman, y no las están aprovechando.

Pero, y aquí viene el gran peeeeero. Si la comunicación no es tu fuerte. Si la comunicación no es una de tus ventajas competitivas. Si tu comunicación te genera más problemas que oportunidades, entonces soy el maestro que necesitas.

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