Algo tenemos los seres humanos en el cerebro, que rehuimos a quienes tienen necesidad.
Y no importa lo que ofrezcas, si muestras necesidad no te comprarán.
Lo que repito porque es fundamental. No importa si vendes una astilla de la cruz de Jesús, la fórmula para ganar 100k al mes sin levantarte de la cama, o el elixir de la eterna juventud. No venderás si muestras necesidad.
Y ese es el gran problema de tu búsqueda de aceptación (si la tienes, sino, bien hecho).
Que cuando buscas aceptación, muestras necesidad.
El ejemplo es típico: El chico bueno que se desvive por la chica. Le compra cosas, le hace la tarea, le ayuda cuando lo necesita. Pero la chica se va detrás del chico malo. Sí, con el que ni caso le hace, con el que no es atento. Bueno, captas las idea.
La gente siempre necesita alguien a quien seguir, y normalmente seguimos a los que no tienen necesidad.
En la Edad Media, a los leprosos que estaban tirados en la calle, la gente no los ayudaba, nadie les ayudaba, porque lo necesitaban y mucho. En cambio, la misma gente se ponía de tapete para que pasaran “los de sangre azul”, los que no tenías necesidad. Es más, la gente les iba a pedir su bendición para cualquier cosa, y les llevaba lo que tuvieran, gallinas, cabras, etc.
Pero. Y aquí viene el gran pero. ¿Cómo se vende sin mostrar necesidad?
Porque la mayoría de personas necesita vender algo para seguir comiendo todos los días. Incluso los que no venden un producto o un servicio, venden sus resultados dentro de la empresa, venden su imagen, venden sus ideas.
Pues bien, eso no te lo diré mañana. Pero te lo diré pronto. Y de antemano te aseguro que es muuuy fácil de entender, pero muuuy difícil de aplicar bien.
PD: Si estas siempre disponible para los demás, muestras necesidad.
