Estoy tomando una capacitación intensiva en copywriting, con el mejor copywriter de habla hispana.
Uno de los ejemplos que pone son las webs de los abogados. Haz el ejercicio: Busca en Google “abogado mercantil en (tu estado)”. Revisa por lo menos cinco webs de profesionales o negocios que te aparezcan en la primera página.
¿Cuál te genera una emoción positiva? ¿Cuál te cuenta una historia que te atrape?
Exacto. Ninguna.
Ahora haz el ejercicio con webs de empresas agrícolas y adolecen de lo mismo.
Una web con servicios, descripciones, “somos los mejores”, etc., no te genera ninguna emoción, no te atrapa. No digo que no deba estar esa información en algún lado, pero, pero, no es la información más importante.
Recién mandé una carta de ventas a un directivo. Tres páginas de puro texto, sin formato más allá de tipo y tamaño de letra, más una página de cotización (con algo más de formato).
Me dijeron que jamás iba a funcionar. Que un directivo necesitaba una hoja con la mínima información necesaria, porque “esa gente” no tiene tiempo.
Cuando alguien me dice “esa gente”, es porque creen que no son humanos, sino de otro planeta. Pero son humanos, y como humanos les encantan las historias.
Eso fue lo que puse en tres páginas llenas de texto: Una historia. Una historia con la que le dibujé un resultado en su cabeza.
No solo la leyó, sino que la leyó y me dijo que le gustó, y tuvimos una videollamada de una hora, y gané la capacitación. —En la carta dejé lo del temario medio vago, medio confuso. Fue justo lo que me dijo en la videollamada, que no le había quedado claro eso. Pero en la carta también le puse: “Si te interesa esta propuesta. Hablemos. Si necesitas más información. También”. Y así fue como hablamos.
Todo porque le generé una emoción.
Todo porque me salí de lo convencional. Y mientras más avanzo en mi capacitación intensiva de copywriting, me doy cuenta que lo que nos han contado siempre y lo que todo el mundo hace, no es el camino que quiero seguir.
No sé. Si te quedas aquí, aguantándome cada día, iremos viendo cómo ir a contracorriente y lograr resultados. No sé, piénsalo.
