No hay cosa más persuasiva que la repetición

La repetición es más poderosa que la genialidad.

Las grandes empresas que todos conocemos gastan ingentes cantidades de dinero para aparecer en tu vida todos los días.

¿Alguna vez te has preguntado por qué hacen eso, cuando ya todo el mundo las conoce? La lógica nos dice que podrían dejar de gastar tanto en anuncios, al fin y al cabo, ya sabemos qué venden.

Bueno, pues resulta que esas grandes empresas saben muy bien, que el día que dejen de aparecernos decenas de veces por día, ese día su negocio se empieza a derrumbar.

Y no, no sería una caída brutal. Sino que más bien sería una caía gradual: En cuestión de pocos años su negocio se iría a la quiebra.

Esas empresas venden porque las tenemos en la cabeza, y las tenemos en la cabeza, gracias a la fuerza de la repetición.

¿De qué te sirve esto a ti?

Como profesional agrícola, la repetición es la fuerza que seguramente te falta por poner en acción. Si un productor piensa en ti cuando necesita una solución como la que tu vendes, entonces lo has hecho bien hasta el momento; pero si piensa en alguien más, tienes trabajo por hacer.

El detalle con la repetición radica en la curva de aceptación.

Si repetir fuera fácil, todos lo haríamos. Pero no lo es por la siguiente razón: Decir algo una vez es seguro, decirlo dos veces ya nos incomoda, y con cada vez que lo repetimos nos incomoda cada vez más. ¿Por qué nos incomoda? Porque a los demás les incomoda.

Sentimos que nos volvemos una molestia, y en cierto sentido así es, lo que conlleva riesgos. Mañana te digo porqué tienes que ser repetitivo.

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