Aún no repites lo suficiente lo que sea que vendes

Imagina que pones una agroquímica (para ponernos creativos, ya sabes).

Tu primera intención es contarle a todo el mundo que te conoce sobre tu agroquímica. Así que lo haces, pero nadie te pela.

Lo vuelves a decir, una y otra vez, cada que puedes, pero la gente se empieza a molestar, a apartar de ti, porque siempre repites lo mismo. ¿Alguna vez te ha tocado alguien así de molesto, que solo habla de lo suyo?

Pues bien, esa es la parte inicial de la curva de aceptación, que absolutamente todos debemos pasar. Y es una etapa dolorosa, porque tú lo que quieres es hablar de tu agroquímica, pero nadie parece querer escucharte.

Por supuesto, llegas al punto donde mejor no hablas de tu agroquímica. Y ahí, pierdes una enorme oportunidad de comunicar lo que ofreces.

¿Qué es lo que deberías de hacer entonces?

Primero pregúntate a cuánta gente le molesta que salga un comercial de Coca Cola en la tele. Yo me he percato que hay gente que puede llegar a decir cosas como “yo no tomo refresco”, “esas refresqueras son del diablo”, etc. Pero así, una persona molesta, enojada, fúrica, pues no.

¿Sabes por qué? Porque Coca Cola es parte del paisaje. Está integrada en nuestra mente a basa de pura repetición.

Para poner un ejemplo del agro. ¿A quién le molesta que una barda esté pintada anunciando productos de, digamos, Syngenta? A nadie, porque es una empresa que, en el agro, es parte del paisaje.

Lo curioso es que a esa misma gente que no le molesta en lo absoluto la publicidad de las grandes empresas, si le molesta que tú hagas mención de tu pequeña agroquímica.

Porque tu agroquímica no la has repetido lo suficiente. Aún no es parte del paisaje. Y mañana te digo cómo lo logras.

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