Incluso con tus familiares y amigos más cercanos, si le cuentas lo mismo de manera recurrente, pronto te mandarán por un tubo. Incluso es probable que traten de evitarte.
“Ahí viene el pesado este de nuevo, con sus cosas de Herbalife.”
Pero si tú tienes un negocio, o eres experto en un tema y ofreces algún producto o servicio, lo que quieres es repetir tu tema. Es más, necesitas repetir tu tema, una y tra vez.
¿Te imaginas a un asesor de berries hablando hoy de berries pero mañana de maíz? Un experto así habla de berries todos los días, a todas horas.
Pero bueno, que seguro que se te viene a la mente alguien que solo repite lo mismo siempre que lo vez.
Yo conozco alguien, que se dedica a la inocuidad. Tiene un negocio basado en la comunicación de la inocuidad. Te lo encuentras y en vez de saludarte casi casi te dice algo como “Hola, ¿sabías que la inocuidad es imprescindible en la agricultura?”
Y sí, fastidia. Porque su palabra favorita es inocuidad. Una vez estábamos platicando en un evento y le dije que teníamos grandes problemas en el agro. Literalmente me respondió que “la inocuidad es la solución”.
A ver, haber, ayver. Admiro su tenacidad. Porque es difícil hacer que lo tuyo entre hasta en la sopa. Si no me crees, inténtalo. Pero es que es más difícil tener esa consistencia.
Pues bien. Para que la gente no te trate de evitar, hay una única forma de repetir lo tuyo sin sonar repetitivo:
Decir lo mismo en mil formas diferentes.
Tenemos un lenguaje variado. No siempre tienes que usar las mismas palabras.
Seguro que tienes una y mil historias. Busca contar algunas que sean diferentes.
Piensa y sé creativo. Desarrolla formas diferentes de hablar de lo tuyo.
Las grandes marcas cambian sus campañas publicitarias cada cierto tiempo. Lo hacen porque sino sonarían repetitivas. Hablan de lo mismo, te venden lo mismo, pero de una manera diferente.
